Diez horas, 30 minutos y trece segundos fue el tiempo que le tomó al panameño Gaetano Goldoni completar el Campeonato Mundial de Ironman en Hawái.
El tiempo parece excesivo si uno es estricto; sin embargo, a este hombre de 33 años sólo le tomó cuatro años clasificar a este evento reservado a los mejores exponentes del triatlón mundial.
Goldoni es el primer atleta panameño en clasificar y terminar un mundial, justo el que celebraba los 30 años de la prueba y en el que participaron mil 732 atletas de diversos países.
El Ironman de Hawái es la prueba más extenuante del triatlón y consta de 3.800 metros de natación (en mar), 180 kilómetros de ciclismo y 42,2 kilómetros de carrera.
Más allá de las distancias y de lo que un atleta tiene que soportar antes y durante un Ironman, Goldoni destaca la fortaleza mental que se requiere para poder culminarlo.
Lejos del atuendo que visten los triatletas, y sentado en la terraza de su casa después de ver la sala en la que guarda como un tesoro sus recuerdos de los eventos en los que ha participado, Goldoni narra las experiencias que vivió en Hawái, el cual tiene su ángel, no obstante, una competencia en Brasil fue la que marcó su superación deportiva... Gaetano no corrió solo, porque cuando las piernas y el cansancio amenazaron con hacerlo claudicar, una experiencia del más allá le dijo: "tú puedes". Ahí se dio el impulso para empezar y terminar un Ironman sin dejar de pensar en la familia, a la que trata de darle tiempo de calidad.
A Gaetano le brillan los ojos cuando habla de su familia y de este deporte que le apasiona y que le cambió la vida.
¿Cuando empezó con el triatlón?
"En el 2004".
¿Hace poco tiempo?
"La verdad, sí".
¿Por qué el triatlón?
"Siempre hice deportes y el triatón es algo que te exige, depende de mí . No me gusta el sufrimiento, pero el triatlón te exige mucho y te da para pensar cosas positivas, para mantenerte cuando ya estás muy cansado. Siempre se puede y eso es lo bonito".
¿Con qué empezó?
"Empecé con el más chico que es un sprint, de ahí hice uno con distancia olímpica, después hice el medio Ironman de Panamá y después un Iroman. Es como un vicio".
¿Es lo que más le gusta?
"Sí, es lo que me gusta. También me encanta comer he perdido 30 libras con el deporte y he podido mantenerme. Es ideal para una persona que tenía problemas de peso, ahora entrenando puedo comer lo que quiera..."
Entonces, ¿le cambio la vida?
"Sí, desde la talla del pantalón, hasta la forma de pensar".
¿Cuántas horas le dedica?
"Mínimo hay que darle 20 horas a la semana para poder estar a un nivel competitivo y hacer lo que yo hice.
Básicamente, hago dos horas diarias de lunes a viernes, ya sea corriendo, o una hora y media en bici, una hora en pesas.
¿Antes de un evento bajas las cargas poco a poco? "La última semana es muy "light", siempre haces algo por día, pero no más de media hora".
¿Y el equipo: bicicletas, zapatillas, etc.?
"En el triatlón necesitas equipamento para nadar. Las zapatillas las gastas una al mes por lo menos. Trato de tener patrocinadores, gente que me apoye porque el deporte es muy caro. Viajar a Estados Unidos y llevar una carga de bicicleta te cuesta unos 200 balboas sin pensar en el tiquete de avión, hoteles y la comida que es más cara que acá".
¿Y cómo hace con la familia?
"Número uno es mi familia, mi trabajo y mi triatlón. Entreno en la mañana y el resto del día es para la familia, lo que ellos quieran, aunque esté muerto, con sueño o lo que sea".
¿Cuál es la fase del triatlon qué más le gusta?
"Me gusta el ciclismo. Siento que es lo que mejor hago. Ahí los paisajes cambian más rápido. La natación es muy aburrida, tienes que estar protegiéndote de golpes y avanzas muy lento".
¿Y en la corrida?
"He mejorado, creo que se puede mejorar más. Es donde me duele el cuerpo, donde usas más la cabeza para cumplir porque en el ciclismo puedes dejar de pedalear en una bajada, pero si dejas de correr... no puedes parar.
Además es la parte más intensa, es la última, ya estás cansado y te salen todos los calambres".
¿El maratón inicia tras mucho desgaste?
"Uno comienza el maratón después tras seis horas de estar activo. Una hora de natación y si haces un buen tiempo en la bici son alrededor de cinco horas... te vas a correr con seis horas de ejercicio encima".
La preparación sicológica, ¿cómo es eso?
"La verdad es que parte del triatlón es esa conexión que yo tengo en la corrida. Tuve una experiencia muy bonita en mi primer ironman en Brasil, donde pensé que no podía y tuve una conexión con mi padre que había muerto. Fue como si estuviera hablando con él: "dale que tú puedes", me decía mi papá. Sentí que estaba conmigo y me dio mucha fuerza y pude terminar. Mentalmente me la jugué así y de repente no me daba cuenta y ya estaba en la recta final".
¿Una gran experiencia?
"Fue una vivencia increíble, tú estás pensando tantas cosas durante once horas y esa conexión con mi papá fue la que me hizo terminar ese Ironman".
¿Entonces, Brasil fue especial?
"Fue la que me dio la ansiedad de más y más, es por esa conexión".
¿Y en Hawái?
Hawái no fue una experiencia como la de Brasil porque esa no me la esperaba (la clasificación). Ahora voy pensado que cuando corro lo hago con mi papá y cuando me hace falta algo, pienso en todas las cosas que dan los padres por uno".
¿Pero en Hawái lo acompañó la familia Collins, que también tiene su gracia?
"Cuando llego a Hawái había una marcha de las banderas de los representantes de cada país. En la salida veo mi bandera que la tienen los señores Collins y ellos me acompañaron toda la marcha.
Eran dos kilómetros caminando por las calles de Hawái y yo iba acompañado por los creadores del ironman.
Todo el mundo me tomaba fotos, me preguntaba de dónde era la bandera. Fue una experiencia increíble. Eso me llenó de fuerzas y me hizo sentir mejor".
¿El de Hawái es el ironman más exigente?
Sí, por el calor, la lava... Casi el 80 por ciento de la carrera es alrededor de lava, con el sol, la brisa que es muy caliente".
Pero usted terminó, eso es un orgullo.
"Fueron 1,400 participantes, son pocos lo que no terminan porque ahí va gente que ya ha participado en otros y han ganado su puesto. Son gente muy competitiva, es la prueba donde más terminan las personas y terminar en Hawái y ya es otra cosa".
¿En cuántas horas?
"Hice diez horas 30 minutos".
Dicen los entendidos que el triatlón en el mundo, que lo determina mucho la etapa de transición (cambio de etapas), ¿cómo se prepara para esto?
"Siempre he sido más o menos bueno en esta etapa. Hay que tener todo preparado.
El día anterior te mentalizas: qué voy a necesitar, porque tienes que tener todo listo en las bolas, ya que se te queda una pastilla de sal te puedes deshidratar.
Yo, cuando salgo del agua, pienso en lo que voy a llevar, dónde y en qué bolsillo y cuando vienes de regreso, cuándo te quitas las zapatillas, qué tengo en mi otra bolsa. Es mucha preparación".
¿Qué le dice su esposa?
"Mi esposa se quejaba por el tiempo, pero poco a poco la he ido metiendo en el deporte, ya corre 21 kilómetros, así que esto forma parte de nuestras vidas y de nuestras hijas. Ella y yo tratamos de vivir una vida más sana, nos sentimos mejor con nuestros cuerpos. Tratas de comer mejor, las cantidades... no importa".
¿Qué tiene planificado para el 2009?
"Tenía pensado parar un poco porque te exige mucho, pero me he dado cuenta que en estos tres años lo he hecho una parte de mi vida y ahora que tengo dos meses sin hacerlo, me hace mucha falta, me ha cambiado el humor para mal, así que voy a seguir compitiendo, no tanto internacionalmente porque no tenía ninguna planificación, perdí los cupos para eventos internacionales, pero igual pienso hacer tres medio ironman para clasificar por lo menos a un 70,3 (mundial medio ironman). Tendré que esperar al 2010.