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Galopante cantidad de doping

El hipódromo paga B/.39.00 diarios para que un policía ayude en la vigilancia del área.


HUMBERTO Castro salió del hipódromo la tarde del 18 enero con la cara larga y los bolsillos vacíos. Él había apostado los últimos reales que le quedaban a las patas de un caballo llamado Fogoso.
Primero culpó a la jocketa Jennifer Espinosa por una mala monta sobre su favorito y después concluyó que Neutron Light, el caballo que le ganó, fue superior.
Un par de semanas más tarde Humberto escuchó por radio que Neutron Light había corrido bajo los efectos de benzoilecgonina, un metabolito de la Cocaína. Después de eso Neutron Light y Fogoso han competido varias veces y Fogoso ha ganado todas.
Humberto está frustrado y tiene dos meses que no pone su dinero en las patas de ningún penco.
La historia de este hípico se ha repetido al menos 61 veces entre marzo del 2005 y febrero de este año. Y, como dirían en el béisbol, esa bola pica y se extiende.
En la Comisión Nacional de Carreras (CNC) se han tramitado 61 expedientes dentro del periodo señalado, los cuales implican a más de 25 entrenadores y cerca de 45 caballos.
Entre las sustancias prohibidas detectadas en el Laboratorio de Análisis y Drogas (LAD) están: Cafeína, Orfedrina, Flunixín, Hordenina, Polietinenglicol, Lidocaína, Benzoilecgonina, Teobromina y, la más alarmante de todas, Cocaína que ha sido encontrada 14 veces en las muestras de orina de caballos que ganaron carreras en el templo hípico de Juan Díaz.
La Unión de Preparadores, la empresa que administra el hipódromo y la comunidad hípica en general están alarmados por el excesivo número de caballos dopados y, sobre todo, por la existencia de una cantidad tan exagerada de casos con Cocaína, debido que esto significa que en las 72 hectáreas sobre las que está asentado el hipódromo, hay una importante manipulación y consumo de esta droga.
Los entrenadores, cuyos caballos han resultado positivos de cocaína, se defienden señalando que esta sustancia llega al organismo de los equinos por contaminación y que en todos los casos la concentración que se halló en la muestra es mínima, por lo que reclaman que el LAD cuantifique las pruebas para no castigarlos injustamente.

Carlos Salazar, gerente general del hipódromo, reconoce que ésta situación lesiona la imagen de la actividad, pero arguye que la responsabilidad está en manos de los dueños y entrenadores.
Según él, la empresa únicamente expide los pases para que los empleados de establo -principales sospechosos de la contaminación - puedan entrar al área donde están ubicados los caballos.
Salazar asegura que los pases no se expiden si no hay de por medio la solicitud de un entrenador y
o dueño de caballo que respalde la presencia del "groom" o mozo en su respectivo establo o cuadra.
El ejecutivo observó que los nombres de quienes están involucrados en casos de cocaína se repiten y aseguró que "los entrenadores serios y responsables" no tienen problemas.
A pesar de esto, recientemente se instituyó un toque de queda desde las 10: 30 de la noche en el área de establos para controlar el ingreso y salida de extraños. Los resultados no se conocen.

Eyber Castañeda, presidente de la Comisión Nacional de Carreras, también apunta hacia los establos.
"En el hipódromo por años se ha permitido el ingreso de gente adicta", asegura, y añade que: "Los dueños (de caballos) saben quienes son".
Castañeda reveló que recientemente se descubrió a un mozo de corral que "durmió a un caballo" y cuando fue conducido a la Policía Técnica Judicial, el entrenador afectado no lo quiso acusar.

 
Ante el galopante incremento de casos positivos la Unión de Preparadores, presidida por Moisés Henríquez, ha manifestado su malestar ante la CNC y solicitan que modifique el reglamento de carreras y se obligue al Laboratorio de Análisis de Drogas a cuantificar la droga o sustancia prohibida antes de "cantar positivo".
Pero, al parecer los entrenadores y dueños de caballos no han estado tan preocupados como debieran para revertir la situación. Al menos eso se infiere de lo manifestado por autoridades de la Junta de Control de Juegos, según las cuales, éstos no han presentado ninguna propuesta formal para que sea incluida en el reglamento
Algunos insinuaron que puede haber manipulación de las muestras dentro del laboratorio.
Salazar no cree en eso: "No me digan que la pelota está en nuestro campo; la pelota está en el campo de ustedes", señala.

De momento no parece haber remedio a la vista, ya que las modificaciones al reglamento van de la mano con la aprobación del presupuesto.
"Es como tener un carro sin gasolina para moverlo", explica el presidente de la CNC, mientras el Gerente General del hipódromo se lamenta porque "es vergonzoso que en nuestra actividad esté pasando lo que está pasando".
Quizás ambos tengan razón. Pero sus expresiones fueron mejor resumidas por Bartolomé Mafla Herrera cuya yegua, Mon Etoile, salió positiva dos veces en menos diez semanas, quien señaló que si no se controla el asunto de los doping: "Esto se va prender".

Las exigencias de los entrenadores, en cuanto a la cuantificación, tendrá que esperar, según el presidente de la Comisión Nacional del Carreras, Eyber Castañeda
Asegura que las autoridades "no hemos estado durmiendo" y que el problema es presupuestario. Dijo que la Fundación Universidad de Panamá (responsable del LAD) presentó un presupuesto de B/.66, 661.00 al año para cuantificar las sustancias.
El doctor Jerónimo Averza, Director Ejecutivo de la Fundación Universidad de Panamá, explicó a Panamá América que el proceso de cuantificación no se puede realizar en las condiciones actuales
Observó que para eso el LAD tendría que aumentar su personal, comprar más reactivos, además de que se requieren patrones especiales que tengan la misma curva.
Averza se mostró dispuesto a la realizar la cuantificación de las sustancias, siempre y cuando existan las condiciones técnicas y reglamentarias para hacerlo.

 

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272072
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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