Juan Manuel López había advertido en la previa de la pelea contra Wilfredo Vázquez Jr. que ese combate era una cuestión personal. Y al término de la pelea cumplió con su palabra.
López dio sus mejores golpes en el undécimo asalto, lo que llevó al árbitro a detener el pleito. Entonces un eufórico López no se contuvo y mientras celebraba de manera provocadora, invitó a pelear al entrenador rival, Alber Rivera, con quien había tenido fuertes cruces de palabras.
Rivera, lejos de contenerse, ingresó al cuadrilátero y le propinó un gancho de zurda a López, que dio paso a un triste espectáculo entre ambos.
Autoridades deportivas de Puerto Rico, sede del combate, dijeron que analizan las sanciones a tomar.