Rory McIlroy vivía para esta fecha, el año pasado, una mágica temporada en la que conquistó el PGA Championship y además sumó su primer triunfo en un torneo de playoffsde la FedExCup.
En el 2013, como es conocido por todos, el panorama para el golfista norirlandés cambió drásticamente.
“Ganar es un hábito. Una vez triunfas, logras una racha positiva y sigues ganando todo el tiempo; siempre quieres saber lo que tienes que hacer para quedarte con el trofeo cada fin de semana”, explicó el jugador de 24 años.
Rory, quien todavía tiene la esperanza de salvar su decepcionante año, es el campeón defensor del Deutsche Bank Championship, segundo evento de los playoffsque se jugará a partir de mañana en Boston.
“Necesito volver a jugar golf de nuevo, golpear la pelota, visualizar los recorridos y no pensar tanto acerca de la técnica o del mecanismo. Y eso es algo que, obviamente, voy a tratar de hacer en las próximas semanas”, manifestó el norirlandés.
El cuarto mejor golfista del escalafón mundial además admitió que tiene que superar los resultados adversos de esta temporada.
“Sé que soy una persona segura de sí misma, pero cuando participas en algunos torneos y no obtienes los resultados esperados, por supuesto que la confianza se pierde un poco. Solo necesito una buena ronda o una buena semana”, expresó Rory.
La mejor posición que McIlroy consiguió este año en el circuito norteamericano del PGA fue el segundo lugar en el Valero Texas Open. Tres octavos puestos (Cadillac Championship, The Players y PGA Championship) son otras de sus mejores posiciones.