El temido jefe de los escuadrones paramilitares ultraderechistas de Colombia asumió ayer la responsabilidad por el secuestro de una senadora liberal y se comprometió a liberarla sana y salva.
"Las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) asumimos la responsabilidad por la integridad y la vida de la doctora Piedad Córdoba", dijo Carlos Castaño en una carta enviada al presidente Andrés Pastrana.
"Cualquiera sea el desenlace de esta dolorosa pero inevitable acción, la senadora regresará a sus actividades en normales condiciones", agregó Castaño.
El defensor del pueblo, José Fernando Castro, dijo que el anunció de los paramilitares es el primer paso en aras a la liberación de la legisladora. Córdoba fue secuestrada el viernes por 15 hombres armados en la ciudad de Medellín, 220 kilómetros al noroeste de Bogotá.
El jefe paramilitar pidió a Pastrana autorizar un encuentro de las AUC con el jefe del opositor Partido Serpa, con el defensor del pueblo, y con representantes del Consejo Nacional de Paz y del congreso.
El jefe del Partido Liberal anunció horas antes de conocerse la carta de Castaño, que estaba dispuesto a reunirse con el jefe de los escuadrones paramilitares para escuchar su posición frente al proceso de paz. Castaño, en un comunicado previo divulgado el sábado, solicitó excluir el tema de la lucha contra los escuadrones paramilitares de las negociaciones que se disponen a iniciar las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el gobierno.
Castaño dijo que el encuentro con los personajes mencionados busca "debatir nuestra participación en el proceso de paz, nuestras determinaciones frente al posible canje de guerrilleros por soldados, lucha contra las autodefensas y situación de los miembros de las AUC en prisión".
El jefe paramilitar agregó que escuchando a su movimiento "se estaría dando inicio a un auténtico proceso de paz en Colombia" del cual se siente excluido.
Los paramilitares son organizaciones ilegales armadas que combaten a la guerrilla y sus simpatizantes de izquierda con sangrientos métodos que incluyen la decapitación de sus víctimas.
Esas organizaciones son acusadas de cometer las mayores violaciones a los derechos humanos y de contar con el apoyo tácito de amplios sectores de las fuerzas militares.
El senador colombiano Carlos Moreno se ofreció ayer a los grupos paramilitares a cambio de su colega Piedad Córdoba, secuestrada el pasado viernes por los escuadrones de "justicia privada".
"Ella es una mujer muy valiente, pero creo que somos los hombres quienes debemos afrontar este tipo de episodios", declaró el senador Moreno, vicepresidente de la misma comisión y quien asumió la presidencia tras el secuestro de Piedad Córdoba.
Aunque Moreno, senador independiente, ha protagonizado varios escándalos en el Legislativo por su estilo irreverente y agresivo, que le ha ocasionado sanciones, aseguró que esta vez "la oferta es en serio. No estoy haciendo chistes", dijo.
Carlos Moreno declaró que está dispuesto a entregarse en un "canje humanitario" siempre y cuando Piedad Córdoba sea liberada.
Las AUC confirmaron que tienen en su poder a la senadora para exigir al Gobierno que les otorgue un estatus político como el reconocido a la guerrilla izquierdista Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que participa en negociaciones de paz.
"Si Castaño no acepta de lleno el canje en el que me ofrezco por Piedad Córdoba, públicamente le pido que me deje al menos hacerle compañía a ella y así podríamos hallar una fórmula para el diálogo con las Autodefensas", añadió Moreno.
Las AUC, patrocinadas por hacendados perjudicados por las guerrillas, disputan violentamente el control de extensas zonas colombianas con los insurgentes de izquierda.