Rigoberto Garibaldi sabe lo que es una pelea; dar y recibir golpes, fajarse en un fiero combate arriba del cuadrilátero hasta vencer o dejarse vencer.
Como presidente de la Asociación Federada de Boxeadores y Entrenadores libra con los de su "esquina" una dura batalla para lograr que se construya un gimnasio de boxeo, pues el viejo gimnasio de El Marañón de "Cuna de Campeones" pasó a ser un Mercado de Marisco.
Los japoneses, que se encargaron de la construcción del citado centro de expendio de productos marinos, dieron varios miles de dólares para construir un nuevo gimnasio, pero hasta el momento ese es un asunto que permanece "debajo de la lona" pues no se sabe nada de nada.
La AFEMBOX mantiene su pelea para conseguir el nuevo estadio. En una reunión que sostuvieron con directivos del INDE, el director de Arquitectura e Ingienería de la entidad, Edgardo Yuil, éste manifestó que se requieren unos cuatrocientos mil dólares para edificar el nuevo gimnasio de boxeo.
Pero los boxeadores y entrenadores no aspiran a tanto, pues no quieren un gimnasio con piscina y sauna, sino con urgencia de un local adecuado para la práctica del boxeo.
Exigen al estado que no haya tantas promesas, sino que se concreten respuestas cuanto antes, pues uno de los problemas más grandes que tiene el boxeo actualmente es la falta de un gimnasio.
Rigoberto Garibaldi ha manifestado que "Sin amenazas pedimos a la Presidenta de los Pobres que atienda nuestras solicitudes", a la vez que expresa que están dispuestos hasta a colgar los sacos y peras en los predios de la Presidencia para realizar sus entrenamientos como medida de protesta.