Una canasta que su padre fabricó con sus propias manos marcó el comienzo de la vida deportiva de Gary Forbes. Tenía 5 años y vivía con su familia en una vivienda de la Calle 9 en Colón. Allí fueron los comienzos del basquetbolista que este año se convirtió en el quinto panameño en jugar en la NBA.
Esa canasta fue siempre el juguete favorito de Gary y nunca se despegó de ella. Tanto es así, que cuando su madre tomó la decisión de viajar a los Estados Unidos llevándose a Gary y a uno de sus hermanos para escapar de la crisis que se vivía en el país antes de la invasión, el niño le pidió a su padre que en su primer viaje a Norteamérica llevara consigo la vieja canasta.
Con ella había comenzado a vivir un sueño que todavía no tenía forma completa, pero que con el tiempo se transformó en la ilusión de llegar a lo más alto del básquetbol mundial. Lejos quedaron hoy aquellos recuerdos, pero su padre, Roberto Forbes, los relata para 10 Deportivo como si fueran ayer nomás.
“Aquí comenzó todo, en Colón. Vivíamos en la Calle 9, y Gary jugaba con la pelota y su tablero con los pela’os. Todavía tiene fotos que se tomó con sus hermanos y los amigos de aquella época en Santa Isabel”, recuerda orgulloso.
Cuenta que en aquel tiempo, Gary tenía 5 años, pero hablaba muy bien el español “mejor que ahora, porque como pasaron tantos años en Estados Unidos se le fue olvidando y ahora machuca las palabras cada vez que estamos juntos”. Siempre el baloncesto fue su única pasión, “era un niño muy respetuoso y educado, nunca tuvo problemas.
Estudió y se formó en Estados Unidos, con los años obtuvo una beca que le permitió continuar sus estudios. “Para aquella época, ya quería vivir sólo para el baloncesto, pero le pedimos que siga estudiando, que ya habría tiempo después para dedicarse a eso”. Y así fue, el desarrollo deportivo de Gary siguió constante y llegó a tener su primera posibilidad de jugar en la NBA.
“Lamentablemente, esa vez no se dio por cuestiones de los agentes y tuvo que viajar a jugar a Israel y otros países, pero eso también le sirvió para seguir creciendo y esperar una nueva oportunidad”, cuenta don Roberto. Para él, uno de los momentos más felices de su vida fue cuando su hijo se calzó la camiseta de Panamá para defender los colores del país.
“Gary estuvo muy feliz y siempre dice que quiere volver a jugar para nuestro país, pero que se pueda cumplir”, comenta el padre de Gary Forbes, quien llegó en silencio a Denver para incorporarse a la pretemporada de los Nuggets y ya en sus primeros partidos demostró que está a la altura de los mejores jugadores del mundo.