Gasol dijo hoy, en Barcelona, que sería una "catástrofe" con mayúsculas que, sin embargo, entendería como "un sacrificio necesario para mantener unas condiciones justas, no solo para los jugadores del presente, sino también para los del futuro".
El jugador de Barcelona cree que el acuerdo entre la patronal y el sindicato de jugadores aun está lejos -"aunque parezca que las posturas se han acercado, de un 53-47 a un 50-50% en el reparto hay 600 o 700 millones de diferencia,", ha apuntado- pero no contempla, de momento, otro escenario que no sea el de jugar en la liga profesional estadounidense esta temporada.
"Sigo siendo optimista y estoy esperanzado en que al final esta situación se resuelva. Si te digo la verdad, ahora mismo veo difícil que pueda jugar en Europa es temporada", ha manifestado en una rueda de prensa que se ha celebrado en el Palau Blaugrana minutos antes de saltar a la cancha para entrenarse con el Barcelona Regal junto a su hermano Marc.
Para Pau, vestir de nuevo la camiseta azulgrana mientras dure el lockout de la NBA, aunque solo sea en los entrenamientos, era la opción más lógica: "Es algo que tiene mucho sentido para nosotros, porque es nuestro club de formación y vivimos aquí. Surgió esta posibilidad, el Bara accedió y estamos muy agradecidos al club por tener la oportunidad de poder entrenarnos con una de las mejores plantillas, sino la mejor, de Europa".
El objetivo, a partir de ahora, es "trabajar con seriedad y profesionalidad, mantenerse en forma y ritmo de juego" y, de paso, "ayudar a mantener la competitividad" de la plantilla del Barcelona Regal.