El resultado de la quinta carrera del domingo último dejó un sabor amargo en el paladar de los apostadores.
Mayoritariamente, el público hizo favorito de la competencia a un caballo llamado “Gato Salvaje”, basado en sus presentaciones anteriores y a lo regular de los equinos que se enfrentaba.
Para sorpresa general, el famoso “Gato Salvaje” salió en la punta, con su acostumbrada velocidad, pero en cuestión de segundos fue descendiendo hasta quedar en la retaguardia.
A mitad de camino, planteó una tímida amenaza hasta colocarse en posición de combate, cuando de repente comenzó a tirar hacia afuera ayudado por su jinete que lo fustigaba con la mano izquierda.
Vino la investigación de parte del Cuerpo de Comisarios, que después de indagar al jinete Leo Santamaría y escuchar la opinión del entrenador sobre la presentación de “Gato Salvaje”, concluyeron que: “en los primeros metros, el jinete Leo Santamaría traía contenido al ejemplar y cuando lo hizo correr en tierra derecha, el ejemplar se abrió y no respondió”.
Esta investigación y la conclusión de la misma nos deja un mal sabor.
Cualquier caballo puede perder una carrera; así es el juego, pero a veces hay que darle satisfacciones más concluyentes al público.
Habrá que esperar la próxima actuación de “Gato Salvaje” y ojalá no le salga el tigre que lleva dentro, porque dejaría mal parados a muchos.