Basada en el exótico mundo asiático, la historia comienza unos años antes de la Segunda Guerra Mundial cuando una niña japonesa es enviada por su familia a trabajar como sirvienta en una casa de geishas. La niña crece para convertirse en una legendaria geisha llamada Sayuri. Hermosa y afortunada, Sayuri cautiva al hombre más poderoso del momento, pero su corazón ya pertenece a otro al que no puede alcanzar.
Partitura de gran intensidad dramática, en la que el compositor recurre a la fuerza evocativa del violín de Itzhak Perlman y a instrumentaciones niponas pero no para ejecutar un trabajo étnico o folklórico sino para incidir en los aspectos más sobrios y sombríos del ambiente, con gran precisión y elaboración. Lo solidifica en torno a un bello tema principal -dedicado a la protagonista-, sobre el que ejecuta repercusiones. Se aleja de tentaciones exhibicionistas y firma una obra intensa y emotiva.
Geisha
En 1929 una niña es vendida a una casa de geishas y sometida a un cruel trato, hasta que es rescatada por un potentado.