El controvertido propietario de los Yanquis de Nueva York, George Steinbrenner, calificó como una estupidez por parte de los árbitros, la decisión de efectuar en la tarde el partido en el que se enfrentaron los Yanquis de Nueva York y los Orioles de Baltimore el pasado jueves.
El partido solamente pudo jugarse hasta la quinta entrada, debido a la pertinaz lluvia y a los vientos de casi 70 kilómetros por hora que azotaban el Oriole Park.
Las circunstancias alrededor de la celebración del encuentro y la forma en la que tuvo que ser concluido despertaron las iras de los Mulos del Bronx y muy en especial de Steinbrenner, quien es de sobra conocido por sus decisiones draconianas y sus salidas de tono.
"Ha sido una terrible falta de juicio y una estupidez", dijo Steinbrenner, "escuelas, negocios, eventos deportivos y otro tipo de actividades habían sido suspendidas a causa de la llegada del huracán "Isabel", por lo que iniciar el partido fue el colmo de la estupidez".
Se había cambiado la hora de inicio del encuentro de las 7:05 a las 12:35 (horario de la costa del este de EEUU), con la idea de terminarlo antes de que llegase el huracán, pero poco después de que el serpentinero Mike Mussina lanzase la primera bola en el fondo de la primera entrada, comenzó la lluvia.