Dos goles de Steven Gerrard en los primeros treinta minutos de partido, le bastaron al Liverpool para vencer 2 por 1 a domicilio al cuadro del Marsella, que había sorprendido a los ingleses adelantándose en el marcador por medio del albanés Lorik Cana.
Un Liverpool muy ordenado y físico se impuso a un ilusionado Marsella que se estrenó con derrota en casa en la Liga de Campeones, pero que cuajó un partido con la suficiente ambición como para imprimir miedo a sus dos otros rivales del grupo D, el PSV Eindhoven y el Atlético de Madrid.
Los ingleses estuvieron a punto de arrepentirse de no haber atado el partido cuando el Marsella acarició el empate, en dos oportunidades en los últimos minutos de partido.