El Sporting de Gijón, equipo que puso en problemas al Real Madrid la pasada campaña, es el último examen liguero para el líder antes de afrontar el clásico del fútbol español, en un partido en el que debe encontrar el fútbol sin su referente, Xabi Alonso, y para el que Cristiano Ronaldo se perfila como suplente, recién recuperado de su esguince de tobillo.
El enfrentamiento dialéctico entre los entrenadores, Manolo Preciado y José Mourinho, marcó el último duelo en El Molinón. La crispación creció y todo acabó en un cruce de insultos entre ambos en el aparcamiento del estadio. Está olvidado. El fallecimiento del padre del técnico del Sporting propició un gesto humano del portugués. Una llamada telefónica cambió de golpe la relación.
Ahora, el Sporting-Real Madrid llega marcado por unas palabras de Florentino Pérez. En un acto, cuando pensaba que estaban cerrados los micrófonos, el presidente madridista le comentó a su capitán Iker Casillas, que será un partido duro. "Allí os van a dar", avisó.
Un comentario que llega tras hablarse mucho de la dureza del Atlético de Madrid en el derbi madrileño que dejó un lesionado, nada más y nada menos que Cristiano Ronaldo. El portugués solo ha completado con el grupo las dos últimas sesiones y se perfila suplente. Su tobillo izquierdo no está totalmente recuperado de un esguince por la fuerte patada de Perea, y Mourinho puede reservarle pensando en el Barcelona.
Si se cumple lo previsto, Mourinho no utilizará a Cristiano si el partido no se tuerce y apostará por juntar de inicio a sus dos nueves: Karim Benzema y Gonzalo Higuaín. Es un reto para la plantilla demostrar que puede ganar sin Cristiano y Xabi Alonso.