Gilbert Arenas, jugador de los Wizzards de Washington, ya se encuentra pasando las noches en una casa, que se encuentra camino al condado de Montgomery, donde cumple su condena por portar armas de fuego en el vestuario del equipo.
Arenas inició su condena el pasado viernes, pasando dos días en la cárcel del condado. Arthur Wallenstein, jefe de corrección del condado, dice que Arenas fue trasladado a las instalaciones el domingo. Gilbert Arenas debe cumplir una pena de 30 días, además de una multa de 5 mil dólares y 400 horas de servicio comunitario, y no puede dictar clínicas de baloncesto.