El escolta argentino Manu Ginóbili cerró el año como los grandes al convertirse nuevamente en el líder del ataque de los Spurs de San Antonio, que permitió reencontrarse con el triunfo y además volvió a ser el mejor jugador latino de la jornada de la NBA.
Ginóbili, que la noche del jueves no había tenido su mejor desempeño en su visita al Toyota Center de Houston, recuperó su mejor toque de muñeca para guiar a los Spurs al triunfo por tablero de 104-89 ante los Jazz de Utah.