El Girondins de Burdeos selló ayer su pase a octavos de final de la Liga de Campeones tras vencer 2-0 al Bayern al que la derrota deja hundido, en una temporada en la que está muy lejos de mostrar la seguridad y el oficio de otros años.
Yoann Gourcuff y Marouane Chamakh anotaron por los galos.
Durante el partido, el Bayern tuvo la pelota pero se trató de una posesión estéril pues su juego se ahogó en el centro del campo y el único camino que encontró para llegar cerca de la portería fueron los pelotazos.