Gisela Dulko eliminó a la australiana Samatha Stosur, finalista de Roland Garros en 2010, y sentenció su pase a octavos de final en la pista central Philippe Chatrier por un 6-4, 1-6 y 6-2, en 2 horas y 1 minuto. Al terminar el encuentro, la argentina desplegó una toalla en la que decía "Para Myla y Teo. Valió la pena. Los amo", en referencia a sus sobrinos.