El triunfo permitió a los japoneses terminar primeros en el Grupo H y evitar de paso tener que enfrentar a Brasil en los octavos de final. Ese honor estaba reservado para el segundo del grupo.
Japón cosechó siete puntos, contra cinco de Bélgica, tres de Rusia y uno de Túnez. Los belgas serán los rivales de los brasileños, en tanto que los japoneses jugarán con Turquía.
Los japoneses jugaron un solo mundial hasta ahora, el de 1998, y perdieron sus tres partidos.
Tanto Japón como Túnez necesitaban el triunfo, los japoneses para evitar terminar segundos, y los tunecinos porque sólo los tres puntos les permitían alentar esperanzas de clasificarse.
Sin embargo, lejos de producir un espectáculo de alto voltaje, con dos equipos jugados en busca de la victoria, japoneses y coreanos salieron a especular, a no correr riesgos y esperar al rival.
Japón mostró una actitud extrañamente pasiva para un equipo que juega en casa y que en sus dos primeros partidos salió dispuesto a comerse a sus contrincantes, marcando a presion en todos lados y con una vocación claramente ofensiva.
Por su parte Túnez, que es un equipo contragolpeador, que deja a Ziad Jaziri como único hombre de punta, se mantuvo fiel a su esquema y tampoco se volcó al ataque. Su defensa, en tanto, respondió bien ante los tímidos intentos japoneses.
El primer remate al arco se produjo recién a los 33 minutos, cuando un derechazo de Atsushi Yanagisawa desde unos 20 metros motivó una lucida atajada de Ali Boumnijel.
Túnez se animó un poco más hacia el final del primer tiempo y un remate de Jaziri desde el borde del área salió cerca de un poste. Poco después hubo un tiro de esquina y Khaled Badra cabeceó desviado tras ganarle en el salto a Junichi Inamoto, quien se vio muy poco en el partido y fue reemplazado.
Segundos antes de la finalización del primer tiempo el árbitro francés Gilles Veissiere dejó seguir el juego en una acción en la que Katsuyuki Toda derribó a Hatem Trabelsi dentro del área japonesa. Dio la impresión de que había sido un penal.
Los japoneses hicieron dos cambios en el complemento, en el que los ingresos de Morishima y Daisuki Ichikawa le cambiaron la cara al partido. Tres desbordes de Ichikawa por la derecha generaron dos goles y un tiro en un poste.
Apenas transcurridos dos minutos Morishima abrió el marcador, con un potente derechazo desde 15 metros, clavando el balón en un ángulo alto.
El mismo Morishima metió un frentazo en un palo cinco minutos más tarde, nuevamente al recibir un centro de Ichikawa, y otro desborde del puntero dio lugar a un espectacular frentazo de Nakata en el centro del área, que terminó adentro.
Túnez ensayó algunos tímidos ataques, pero la defensa japonesa no se dejó sorprender.
A ocho inutos del final, no obstante, un derechazo de Ali Zitouni desde 20 metros sacudió el travesaño japonés.
Morishima Hiroaki, a los 46 minutos de juego tras servicio de Nakata y remate de cabeza, y otro de Nakata Hidetoshi tras un centro de Ichikawa a los 75, les dieron la victoria a Japón sobre Túnez por 2-0.
El francés Gilles Vessiere fue el central del cotejo.