Parecen, pero no son. (I). La palabra polvorín no tiene nada que ver con el polvo, sino con la pólvora, pero en Panamá se oye con frecuencia como sinónimo de polvareda. También he oído llamar pesebre a cualquier cosa pesada, picadillo a los pedacitos pequeños de papel y algunas otras expresiones parecidas. La ignorancia lleva a algunas personas a asociar unas palabras con otras porque su pronunciación es semejante, sin pararse a averiguar el origen de las mismas.
Un día me dijo un taxista que había nacido en el pueblo veragüense llamado Montijo. Cuando yo le hice saber que en Extremadura existe otra población homónima y que el nombre de su pueblo deben haberlo traído los conquistadores, el hombre me contestó: “Pues a mí siempre me dijeron que se llama así porque pasó por allí un hombre con un caballo y le dijo a su hijo: Monte, hijo.
*De su libro ‘La herramienta más usada