Pronunciaciones congénitas. II. Hay personas que sustituyen por ene el sonido de la eme de los tiempos verbales terminados en –mos cuando son palabras esdrújulas. Se oye decir íbanos, veníanos, comíanos y bebíanos. Como dije, este fenómeno sólo ocurre cuando se trata de palabras esdrújulas, es decir, en las primeras personas del plural de los pretéritos imperfectos o copretéritos, como se dice ahora. Todos ellos pronuncian correctamente vamos, venimos, comimos y bebimos.
Algo parecido ocurre con la unificación de los sonidos de la ce ante e o i, de la ese y de la zeta. En toda América, Canarias y buena parte de la Península Ibérica no hay distinción al pronunciar estas letras; todas suenan como eses. Sin embargo dentro de estas comunidades seseantes siempre hay personas que, sin que se sepa por qué, siempre han pronunciado eses, zetas y ces con el sonido apicodental de la zeta castellana.
*De su libro ‘La herramienta más usada’.