Sembrar y plantar. Los plantones no pueden sembrarse. El verbo sembrar viene del latín seminare, que a su vez procede de la palabra semen, que significa semilla. Los plantones se plantan y las semillas se siembran.
Casi todo el mundo confunde plantar con sembrar y los medios de comunicación fomentan el enredo. Ahí va un ejemplo:
En la portada de la edición del 23 de abril de 2004 del periódico La Prensa aparecía la ilustración de una pareja de niños ataviados con los trajes nacionales, dispuestos a introducir la raíz de un arbolito en la querida tierra del cerro Ancón. El pie de dicha foto rompía el bucólico encanto diciendo que los niños estaban “sembrando un árbol”. Error evidente en un medio masivo de comunicación incluso en el día del idioma.
*De su libro ‘La herramienta más usada’.