El Gobierno colombiano anunció este viernes que llegó a un acuerdo con la guerrilla guevarista del Ejército de Liberación Nacional (ELN) sobre las condiciones que regirán la desmilitarización de una zona al norte del país, para iniciar allí un proceso de paz.
El alto comisionado de paz del Ejecutivo, Camilo Gómez, presentó públicamente las bases del acuerdo en el fluvial puerto petrolero de Barrancabermeja (400 km al noreste de Bogotá), en una reunión que sostuvo con líderes de las comunidades que habitan el territorio que será desmilitarizado.
La zona desmilitarizada, de unos 2.000 km2, estará del departamento de Bolívar (norte), donde el ELN, la segunda guerrilla del país, realizará inicialmente una convención nacional por la paz con los diferentes sectores de la sociedad civil, que según los rebeldes, durará nueve meses.
Se definió que los municipios de San Pablo y Cantagallo, localizados en el extremo sur del departamento de Bolívar, serán el escenario de ese encuentro entre el ELN y la sociedad civil, que las dos partes han denominado "zona de encuentro".
Desde abril del año pasado el presidente colombiano Andrés Pastrana, había anunciado su compromiso con el ELN para desmilitarizar ese territorio, que inicialmente comprendía también el municipio de Yondó, en el departamento de Antioquia, vecino a Bolívar, y que en conjunto representaba un total de 4.727 km2.
El anuncio del mandatario provocó la reacción de las autoridades y habitantes de la región, que conformaron un frente común para oponerse a la desmilitarización, argumentando que de ocurrir, el ELN se apoderaría de ese territorio y la población quedarían expuesta a sus acciones violentas.
Los líderes de las comunidades sustentaron su oposición en la experiencia ocurrida con la guerrilla de las marxistas Fuerzas Revolucionarias de Colombia (FARC), a las que el Gobierno le entregó a su control desde noviembre de 1998 un total de 42.000 km2 para posibilitar un proceso de paz con ellos.
Según el Ejército y organismos de control estatal, las FARC, la principal guerrilla del país, ha utilizado ese terriorio para rearmarse, planear ataques contra otras poblaciones del país, esconder a los civiles que secuestra, y lucrarse de los cultivos ilícitos que existen en esa selvática región.