Los maestros rurales, que ayer llegaron a un acuerdo con el gobierno para retornar a clases, anunciaron ayer que lo harán cuando terminen los bloqueos de caminos que mantienen campesinos y productores de coca desde hace dos semanas.
El dirigente del magisterio Humberto Ortiz, el mnistro de Educación Tito Hoz de Vila, y representantes de la Iglesia Católica y otras instituciones mediadoras, firmaron ayer un acuerdo por el cual los maestros rurales se comprometen a levantar la huelga que mantenían, a cambio de recibir dos bonos extraordinarios.
El convenio es el primero suscrito por el gobierno con uno de los sectores que desató el grave conflicto social que vive este país, mientras las autoridades esperan la respuesta a una propuesta similar que les hizo a los maestros urbanos.
Sin embargo, dirigentes de tres de las nueve federaciones de maestros, entre ellas la de La Paz, informaron ayer que Ortiz firmó el acuerdo sin su autorización.
Entre tanto, las instituciones mediadoras realizan gestiones para concretar el inicio del diálogo entre el Poder Ejecutivo y dirigentes de la Confederación Sindical Unica de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB)
Las negociaciones con ese sector se vieron entorpecidas ayer cuando en una reunión preliminar, el secretario ejecutivo de la CSUTCB, Felipe Quispe, llamó "asesinos" y "carniceros" a los ministros que asistieron a ella y les dijo que abandonaran el país porque eran unos "blancos invasores".