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Gobierno guatemalteco buscó exculparse del crimen de Gerardi


La teoría del crimen político en el caso de monseñor Juan Gerardi, se vio reforzada ayer cuando un obispo aseguró que la libertad de un sacerdote involucrado fue negociada a cambio de exculpar al ejército y al gobierno por el asesinato de 1998.
"(El asesinato) fue debidamente planificado y ejecutado. En un momento se intentó negociar la libertad del padre (Mario) Orantes a cambio de exculpar al ejército y al Gobierno", dijo monseñor Mario Ríos Montt, director de la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado, ante el Tribunal tercero de sentencia.
El obispo, al frente de la oficina que fundó y dirigió Gerardi, no dijo de quien recibió la oferta.
"Me llama la atención que en este caso ni siquiera señala a (mas de) tres, cuatro o cinco personas. El problema no está allí, está en la mente de las personas que se consideran intocables y que no son acusadas", dijo en su intervención como testigo.
Además del sacerdote, declararon ayer varios militares que la noche del crimen estaba de servicio en el cercano Estado Mayor Presidencial EMP), de donde la fiscalía cree que salieron los asesinos del obispo.
El 26 de abril de 1998, monseñor Gerardi fue asesinado a golpes por desconocidos en el parqueo de la Casa Parroquial de San Sebastián a dos cuadras del EMP y la Casa Presidencial.
Dos días antes, el prelado había presentado un informe que responsabiliza al ejército del 90% de los excesos cometidos en 36 años de guerra civil.
Por el crimen enfrentan cargos de ejecución extrajudicial el coronel retirado Disrael Lima Estrada, su hijo Byron Lima, quien estaba al servicio del EMP y el especialista en armas Obdulio Villanueva.
El sacerdote Orantes, asistente de Gerardi, y la cocinera de ambos, Margarita López, también son acusados de participar en el crimen.
Después de una semana de declaraciones, la fiscalía se acerca a validar su teoría del crimen político.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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