El presidente argentino, Fernando de la Rúa, ratificó ayer domingo su apoyo a la investigación judicial sobre el presunto pago de soborno en el Senado y consideró "un punto clave" la revisión de las cuentas públicas, de cuya "claridad" dijo estar convencido, mientras el juez ordenó revisar el patrimonio de los senadores.
En declaraciones a la prensa realizadas tras la firma del decreto de desregulación de las telecomunicaciones, en la quinta presidencial de Olivos (periferia norte), el mandatario sostuvo que "la revisión de las cuentas de la Nación tiene una gran importancia porque es un punto clave de la investigación" que sigue adelante el juez federal Carlos Liporaci.
Por su parte, el magistrado ordenó a la Policía Federal que investigue las cuentas bancarias, posesiones y viajes al exterior de casi todos los senadores, afirmó ayer el diario capitalino Clarín.
Así podría sumar más pedidos de desafueros a los ocho presentados ya que los fiscales de la causa recibieron información que indica que cerca de 20 senadores habrían viajado al extranjero tras la polémica sanción el 11 de mayo de la ley de flexibilización laboral, reclamada por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El vicepresidente Carlos Alvarez, titular del Senado y principal impulsor de la investigación en la Cámara alta, afirmó a ese matutino que si hubo sobornos "habrá que seguir la pista del dinero en los patrimonios, en los gastos, en todas las investigaciones sobre el entorno de los senadores", para que el caso sea "un disparador de la transformación política en la Argentina".
El juez Liporaci comenzará además a buscar pistas sobre los supuestos sobornadores, para lo cual citó para hoy al secretario de Hacienda, Mario Vicens, con el objetivo de conocer sobre los gastos reservados del gobierno.