El gobierno anunció ayer la aplicación de elevadas multas a la empresa eléctrica chilena EDESUR y la acusó de actuar con "impericia", por un prolongado apagón que comenzó hace una semana.
La falta de energía seguía afectando ayer a miles de usuarios, sin que exista seguridad sobre cuando se normalizará el vital servicio.
Las acciones de EDESUR están en manos de las empresas chilenas Enersis y Distrilec. Es una de las dos compañías que en 1992 ganaron la licitación convocada por el gobierno cuando privatizó la antigua empresa eléctrica estatal SEGBA. Se le adjudicó la zona sur de esta capital y de sus municipios aledaños. Otra empresa, EDENOR, también de capitales chilenos, tiene a su cargo la zona norte.
El secretario de energía César Mac Karthy declaró a las radioemisoras locales que "la empresa tuvo un desempeño pésimo. En tres oportunidades prometió restablecer el servicio y falló. EDESUR puede llegar a perder la concesión".
El ingeniero Juan Legisa, titular del Ente Nacional Regulador de Electricidad
(ENRE), informó que EDESUR ya fue multada en unos 70 millones de dólares por lo que calificó de "grave impericia" ante el percance. Se originó en la madrugada del pasado lunes, al incendiarse un cable de alta tensión en una cámara subterránea.
"No le creemos a EDESUR", agregó Legisa, al referirse al plazo del próximo miércoles, fecha en que según los ejecutivos de la compañía el inconveniente quedaría totalmente solucionado.
Legisa agregó que el organismo regulador comprobó que EDESUR incurrió en "baja calidad en la prestación del servicio, fallas en garantizar la seguridad pública y abuso de su posición monopólica. Son tres motivos contemplados en el contrato de concesión".
El titular del ENRE agregó que "estamos en un punto donde se puede decir: con esta empresa no se puede seguir. Pero la decisión corresponde al Poder Ejecutivo".
Legisa dijo que ayer seguían afectados por la falta de electricidad unos 20.000 abonados de EDESUR, lo que significa un número estimado de por lo menos 80.000 personas. Ayer empezaron a producirse cortes en zonas que anteriormente no fueron afectadas, debido a que la empresa está realizando empalmes y conexiones de emergencia, sin conseguir solucionar el problema principal.
Los indignados vecinos de los barrios afectados por el apagón han efectuado ruidosas protestas, bloqueando el tránsito en calles y avenidas o concentrándose frente a las oficinas de EDESUR. Se estima que las pérdidas ocasionadas por el corte alcanzan sumas muchas veces millonarias en los comercios de la zona, a lo que se suma los graves inconvenientes ocasionados en viviendas y casas de departamentos, que hace una semana carecen también del suministro de agua.
La juez federal María Servini de Cubría declaró que "va a ser muy difícil llegar a un peritaje oficial (sobre las causas del accidente eléctrico), porque la empresa no colaboró con la justicia".
La juez agregó que cuando se realizó un procedimiento en la subestación afectada por el incendio "todos los elementos originales habían desaparecido".
Por otro lado, el gobierno del presidente Carlos Menem, que privatizó todos los servicios públicos a partir de 1989, estudia ahora la posibilidad de cancelar la concesión de la empresa eléctrica EDESUR, de capital chileno, que no ha podido solucionar un vasto corte de energía que comenzó hace siete días, informó un alto funcionario.
El percance eléctrico provocó también una ola de críticas a los organismos estatales destinados a supervisar el funcionamiento de los servicios privatizados. Hubo acusaciones de que suelen responder más a los intereses de las empresas que a las necesidades de los usuarios.
Menem transfirió a manos privadas los servicios de teléfonos, electricidad, gas, aguas corrientes, ferrocarriles y subterráneos. También vendió la aerolínea estatal de bandera y la compañía petrolera del gobierno.
Recientemente EDESUR, a partir del pasado lunes, anunció varias veces que el servicio eléctrico estaba por ser normalizado, Con mayor prudencia, ahora sostiene que ello recién podría ocurrir el próximo miércoles. Sus técnicos fracasaron, en dos ocasiones, en restablecer las conexiones dañadas por el incendio que destruyó el pasado domingo un cable de alta tensión en una de sus principales estaciones subterráneas.
El corte de energía coincidió con días particularente tórridos, con temperatura que superaron diariamente los 35 grados centígrados. La falta de electricidad dejó también sin suministro de agua a buena parte de la zona sur de esta Capital, ocasionó graves perjuicios a los comercios de la zona y serios inconvenientes en el tránsito, al no funcionar el sistema de semáforos.