El gobierno convocó ayer a la cordialidad al aumentar las protestas de estudiantes y trabajadores en contra de los sustanciales aumentos en los precios de los combustibles.
"Vivimos una escalada de este tipo de acciones que lo único que hacen es dañar a terceros, perjudicar el normal desenvolvimiento de las actividades", dijo el ministro de Gobierno, Juan Manrique, al referirse a los enfrentamientos entre la policía y los estudiantes.
"Quiero hacer un llamado a la cordialidad del país, no conseguimos absolutamente nada con la violencia", dijo Manrique, en declaraciones a la televisión. Ayer había advertido con severas sanciones y "mano dura" a quienes protagonicen acciones de violencia.
Aseguró que debe imperar "la suficiente cordura para entender que las controversias deben ser solucionadas en una mesa de diálogo donde se expongan los diferentes puntos de vista ...no a pedradas".
En tanto, el gremio del transporte urbano de esta capital retiró sus vehículos de las calles debido a la decisión del juez 14, Juan Santos, de suspender una elevación entre 66 y 75% en las tarifas atendiendo una demanda del Defensor del Pueblo, Claudio Mueckay.
La decisión ha obligado a miles de quiteños por tercer día consecutivo a realizar largas caminatas o a viajar en camionetas y vehículos particulares que cumplen la improvisada tarea de transporte público.
Manrique defendió la elevación del precio de los pasajes del transporte público aduciendo que fue un "acto legítimo" al cual podrían oponerse determinadas posiciones y criterios pero no tratarlo como "una violación constitucional que obligue al juez a suspender las decisiones".
En tanto, Mueckay, afirmó que en las próximas horas hará otra demanda en contra de la elevación de la gasolina y el gas de uso doméstico.
Esas decisiones violan "los derechos constitucionales que están por encima de la mera atribución que tenga un organismo público" de establecer nuevos precios.