Para muchos conocedores del séptimo arte, la esencia de este cuadrangular de Eastwood radica en la magnificencia de la adaptación que realizó para el cine el guionista ganador del Premio Emmy, Paul Haggis.
"Golpes del destino" no sólo narra las peleas en el ring, su médula principal es la enseñanza de aprender a perdonarnos y de vencer todos los obstáculos que se presentan en la vida.
Clint Eastwood interpreta a Frankie Dunn. Este resentido hombre ha entrenado y dirigido increíblemente a púgiles campeones.
La lección más importante que enseña a sus boxeadores, es la que utiliza para su propia vida: por encima de todo, siempre debes protegerte.
Pese a su rudeza, Frankie esconde en su corazón un dolor intenso a consecuencia de su distanciamiento con su hija. Su único amigo es Scrap (Morgan Freeman), un ex-boxeador que se ocupa del gimnasio de Frankie y quien sabe que debajo de su brusco carácter exterior, hay un hombre que, durante los últimos 23 años, siempre fue a misa, buscando el perdón que no puede encontrar.
A su gimnasio llega Maggie Fitzgerald (interpretada por Hillary Swank), con un deseo sobrenatural de ser una campeona mundial. Ella es una chica que ha salido de lo más bajo con su propio esfuerzo y más que cualquier otra cosa, lo que ella desea, es encontrar a alguien que crea en ella.
Este sueño se lo frustra Frankie, quien con muchos desprecios la quiere hacer dejar el ring. Pero Scrap sí la apoya. Luego de muchas discusiones, el melancólico Frankie le da su mano.
Ellos (Frankie y Maggie) nunca se imaginarían que esta amistad les sanaría a ambos las heridas que sus corazones no han podido sanar. Encuentran el uno en el otro, el sentido de familia que habían perdido hacía mucho tiempo. Juntos tendrán que enfrentar una batalla que va a requerir mucho más corazón y coraje que ninguna otra.
Las primeras 15 personas que escriban a juan.urena@epasa.com y respondan correctamente ¿Cómo se llama el gimnasio de Frankie? se harán acreedores a dos boletos para ver esta magnífica película.