Los abogados del vicepresidente Al Gore abrieron ayer otra trinchera judicial en su litigio de casi tres semanas, al impugnar los resultados de tres condados de Florida y se colocaron como los protagonistas del enrevesado proceso electoral.
"Esta es la mayor movilización de talentos legales, en tiempos de paz, en toda la historia del país", dijo Benjamin Gingsberg, asesor legal principal de la campaña de Bush. "Nadie tiene idea de cuántos abogados participan en esto".
Los abogados de Gore impugnaron ayer en un tribunal de Tallahassee los resultados de los escrutinios de Florida, en una acción sin precedentes en el siglo XX en las elecciones presidenciales.
"Estamos hablando sobre algo que involucra muchos miles de votos que nunca fueron contados en lo absoluto", dijo Gore en una conferencia telefónica con políticos demócratas.
"La integridad de nuestra democracia depende del consentimiento de los gobernados, expresado libremente en una elección donde cada voto es contado", añadió.