En el fútbol, la actitud es tan importante como las cualidades, por eso hay jugadores como Raúl que se han ganado el respeto en esta complicada profesión. Tiene el carácter ganador, la ambición y la personalidad necesarias para no rendirse jamás. Con su actitud contagia a sus compañeros, 'obligados' a luchar para no quedar en evidencia. Esto no es otra cosa que el espíritu del Real Madrid, las cualidades sobre las que ha construido su leyenda eterna.
El Madrid puede perder, pero nunca debe dimitir de sus obligaciones ni olvidarse de su historia, de su glorioso pasado. Con ello, también compensa las deficiencias de su fútbol, aunque esta vez, salvo la primera media hora, se vio una imagen más que digna del equipo.
Al Madrid se le escapaba la Liga, una vez más, porque este campeonato es un tobogán al que sube y por el que se desliza este equipo de forma constante, cada jornada y hasta cada partido. Esta vez, como tantas otras, apareció Raúl para rescatar a un aturdido Madrid y mantener vivo el campeonato. Firmó un hat-trick para decidir que todavía hay Liga.
A la media hora despertó el Madrid, se apoderó de la pelota, con Guti dirigiendo el tráfico, escoltado por el abnegado Lass, el socio que acude siempre al rescate de los demás. Otro excelente encuentro del francés, cuyo despliegue físico no deja de asombrar. El choque ya fue otro y su dueño era el Madrid.
Luego del gol de Renato para el Sevilla, los tres tantos de Raúl, el 2-3 de Diego Capel y el remate de Marcelo para el 2-4, el partido se cerró definitivamente y la Liga se volvió a abrir. El Barcelona está ahora a cuatro puntos y el sábado visita el Santiago Bernabéu. El clásico decidirá la Liga, porque Raúl decidió antes que este campeonato aún tiene vida.
Juande Ramos.
"Eran muchas jornadas ganando, pero sin acercarnos y, a veces, parecía duro trabajar así, pero nos hemos acercado a cuatro”.