No importa de qué punto de vista se mire. La clasificación de Panamá al Campeonato Mundial de Béisbol Juvenil Corea del Sur 2012 quedará como un ejemplo de lucha y superación ante la adversidad.
Recordamos cuando este equipo inició sus prácticas en junio. Durante sus primeros partidos interescuadras se notaba un bateo fuerte, pero un “pitcheo” débil. A pesar de eso, el cuerpo técnico encabezado por el director Manuel Rodríguez contaba con que la llegada de varios peloteros firmados por organizaciones de las Grandes Ligas reforzarían el equipo y esas falencias podrían corregirse. Aunque al principio, el plan de entrenamiento iba como estaba planeado, las cosas cambiaron.
El aplazamiento del Campeonato Panamericano y su cambio de fecha para noviembre impidieron la presencia de la mayoría de los jugadores firmados, debido a compromisos previos con sus organizaciones. Aún así, Rodríguez no dejó de confiar en sus jugadores y, junto a sus instructores, siguió trabajando.
Ya en el torneo, Panamá sufrió derrotas ante Canadá, Venezuela y Estados Unidos que comprometían su pase al Mundial. No obstante, sacaron la casta, batallaron y nos dieron una alegría que es como una bocanada de aire fresco en un año difícil para las selecciones nacionales.
¡Felicidades, muchachos! Hicieron un gran trabajo.