El ministro valón de Economía, Serge Kibla, afirmó que aún se puede salvar el Gran Premio de Bélgica de Fórmula Uno de 2003, pese a la decisión de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) de suprimir la competición por la entrada en vigor de una ley belga contra la publicidad del tabaco.
El responsable belga anunció a la prensa que el presidente de la FIA, Bernie Ecclestone, ha aceptado una especie de moratoria hasta el próximo 12 de diciembre para que Bélgica pueda alinearse con el resto de Europa.