El piloto alemán Ralf Schumacher dio su visto bueno para que Moscú pueda organizar una prueba del calendario de la Fórmula Uno en el futuro. "Rusia es un mercado muy interesante y con posibilidades, por lo que a mí me gustaría correr aquí", dijo el piloto de Williams en una conferencia de prensa durante un viaje promocional a Moscú.
El arreglo para llevar la Fórmula Uno a la capital de Rusia se derrumbó el año pasado. El alcalde Yuri Luzhkov culpó a la máxima figura de esta disciplina, Bernie Ecclestone, por el fracaso en las negociaciones.
Ecclestone esperaba que la primera carrera en Moscú se llevara a cabo en 2004, en un circuito que podría ser construído en Nagatino, a pocos kilómetros al sudeste del centro de la ciudad.
Pero el arreglo se cayó en el final de las negociaciones cuando las partes no se pusieron de acuerdo en los términos del contrato televisivo para la competencia, valuado en alrededor de 250 millones de dólares y de siete años de duración. "Había muchos rumores (sobre la posibilidad de que la Fórmula Uno llegue a Moscú), pero de pronto no se habló más del tema", destacó.