El director en Colombia de la Oficina de la Alta Comisaría de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Anders Kompass, advirtió ayer sobre los graves riesgos de que se agrave el conflicto en caso de que se rompan definitivamente las negociaciones entre el Gobierno del país y la guerrilla de las FARC.
Kompass, de nacionalidad sueca, participó en Bogotá en el lanzamiento de una campaña para lograr un acuerdo humanitario para la protección de la población civil, propuesto por la organización no gubernamental Asamblea Permanente de la Sociedad Civil por la Paz.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la guerrilla más grande y antigua del país, suspendió unilateralmente el pasado día 14 las negociaciones que celebraba con el Ejecutivo desde octubre de 1999.
El movimiento insurgente "congeló" las negociaciones hasta que el Gobierno "aclare" su actitud ante los escuadrones paramilitares de extrema derecha y después de denunciar un supuesta conspiración contra el proceso de paz de la que acusó a empresarios, políticos, militares y paramilitares.
"La recomendación de la ONU y de los países amigos de Colombia es que se hagan todos los esfuerzos posibles por mantener el proceso de paz, pese a los obstáculos y las presiones que hay", declaró Kompass.
El funcionario recomendó "buscar salidas y mecanismos apropiados y subrayó que la ONU ve "con mucha preocupación" el bloqueo del diálogo "porque entendemos que hay riesgos y hay conciencia en el país de lo grave que sería una ruptura".