Cien esgrimistas batiéndose desde la ciudad de Antalya, en Turquía. Según dicen, es un lugar hermoso y también sede de la cita máxima, después de unos Juegos Olímpicos, de esgrima a nivel mundial. Pero la sablista panameña Eileen Grench, a pesar de estar sola en el Mediterráneo, no baja la guardia y con admirable garra avasalló en las rondas preliminares, donde ganó sus 6 combates con alto índice de estocadas.
Disputadas las rondas preliminares ayer a las 9:00 a.m. (hora local), se completa el cuadro de las 64 participantes en la modalidad de sable femenino individual, donde Grench entra como la dieciochoava mejor esgrimista; una posición privilegiada, dado su excelente rendimiento en el primer día de competencia.
¿Quién es esta panameña que de tan lejos figura como una fuerte candidata a destronar a las favoritas? se preguntarán sus más próximas rivales, con la incógnita aún sin resolver, y que hasta el sábado en la segunda salida de Grench, se desvelará nuevamente su pericia con la número 45 en el escalafón de la competencia.
Grench, favorita en este combate, saldrá al Salón de Esgrima de Antalya con la intención de llegar hasta la ronda de las 16 mejores competidoras.
“Esperemos que sobrepase esta etapa, y de seguro que lo hará, basándonos en sus posteriores encuentros”, conversó Ezequiel Rodríguez, miembro de la Comisión Médica del Comité Olímpico Internacional, por parte de Panamá, y quien ha trabajado junto a Eileen en su fogueo antes del Mundial, en España, lugar donde reside el doctor.
“Se nota que le sentó muy bien el campamento que tuvo con la Selección Nacional de España en Leganes. Desde ese momento demostró una gran forma y por esto, sus notorios resultados en el Mundial”, afirmó Rodríguez, que ha servido de enlace entre los centros de práctica de alto rendimiento de esgrima en Madrid y la sablista.
Grench, a diferencia de las 16 mejores esgrimistas del mundo que pasaron a la competencia directamente, tuvo que competir en las rondas preliminares para entrar en el selecto grupo, en donde los sueños parten hasta convertirse en realidad.