El Arena Fonte Nova, un moderno estadio con capacidad para 51.708 espectadores, se estrenó hoy en el Mundial Brasil 2014 sin lleno (48.173), con mayoría brasileña y holandesa y con bronca, gritos y abucheos de los seguidores locales, muchos de amarillo, para Diego Costa cuando salió en el vídeo marcador, cuando tocó la pelota, cuando disparó a portería...
Fue durante una hora, el tiempo que el atacante de Lagarto, a unos 250 kilómetros de Salvador, la gran ciudad más cercana a la localidad natal del delantero, estuvo sobre el césped en su debut en un Mundial, en su tercer duelo con España, el primero de competición, después de elegir la Roja en lugar de Brasil.
Lee la noticia completa aquí: http://bit.ly/1ldBXub