El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Julio Grondona, dijo ayer que no quiere tener "ninguna charla más de ninguna naturaleza" sobre su relación con Diego Maradona, a quien le deseó que "Dios lo ayude".
"Yo no quiero tener ninguna charla más de ninguna naturaleza sobre ese tema y menos con el señor Maradona. Que Dios lo ayude mucho y nada más", señaló Grondona a la radio bonaerense Mitre, al responder las declaraciones del astro del fútbol local.
Maradona aseguró el lunes que Argentina eliminó a Australia y se clasificó al Mundial de 1994 con la ayuda de un "café veloz" que tomaron él y sus compañeros de selección, y a la falta de control antidopaje, hechos que "sabía" Grondona, indicó.
"Hay que hacer memoria. En ese partido exclusivamente no hubo control antidopaje, lo que se hizo fue para evitar el escándalo, si pudiera pasar algo con Maradona o con cualquier otro" jugador, afirmó .
El titular de la federación argentina aseguró que los controles antidopaje en aquellas eliminatorias se hacían con "máquinas muy distintas (a las de Argentina) porque podían sacar pruebas de mucho tiempo atrás y Maradona venía de un parate por un ‘doping’ anterior".
"No se hizo con ninguna mala intención", añadió Grondona.