El exfutbolista francés Zinedine Zidane, campeón mundial en 1998, afirmó ayer no estar preocupado con la posibilidad de que Francia quede emparejado en un posible "grupo de la muerte" en el Mundial de Brasil en 2014.
"Queremos que Francia se enfrente a los mejores y queremos ir lo más lejos posible. No tengo miedo de que tenga que enfrentar equipos difíciles", afirmó el astro del Mundial de Francia 98 en declaraciones que concedió en el complejo hotelero de Costa do Sauípe, en donde hoy se celebra el sorteo que definirá los grupos del Mundial.
Para Zidane ningún campeón mundial debe temerle a otro.
El francés descartó igualmente sentir alguna antipatía por parte de los brasileños por haber sido el autor de los goles decisivos con los que Francia derrotó a Brasil en la final del Mundial de 1998.