Para Grenald, los dos grupos de esta competencia lucen parejos, por lo que Panamá tendrá que luchar duro para lograr el objetivo de conseguir la medalla de oro.
En el Grupo A, donde está ubicada Panamá, están equipos competitivos como República Dominicana e Islas Vírgenes, quinteto que batallará por los primeros lugares.
"Islas Vírgenes tiene muchos jugadores que militan en Estados Unidos y Europa, por lo que traerán un equipo competitivo para el Centrobasket", valoró el experimentado técnico, quien es asistente del argentino Guillermo Vecchio.
En el otro grupo, agregó Grenald, los rivales de cuidado son Puerto Rico, Jamaica y México, pero no hay que descuidarse con Cuba.
Indicó que la meta del equipo panameño es quedar ubicados en el primer lugar del Grupo A para enfrentar al segundo del B.
"Hay que hacer todo lo posible para ganar los tres partidos y así ubicarnos primero", indicó el miembro de la selección nacional de Panamá.
Grenald hizo un llamado a la fanaticada panameña para que respalde al quinteto istmeño, ya que es muy importante el apoyo en estos juegos, que serán de alto nivel. Los entrenamientos de la preselección nacional de baloncesto se están centrando en el aspecto físico, la velocidad y la táctica ofensiva y defensiva.
Los baloncetistas han trabajado duro, mostrando disposición para ganarse un cupo en el equipo.
Se tiene sistemas de juego para todas las posiciones.
AB: Creo que sí. Y el Gobierno va a encontrar solidaridad y apoyo en la medida en que el Presidente se comprometa públicamente a decir: señores... y a tomar las medidas necesarias. El problema es que la gente ve que detienen a personas, que hay casos en el que sencillamente salen libres por el problema de la Corte. Se trata de poner preso a los de cuello blanco y al hijo de la lavandera también. Yo creo que el Presidente tiene un reto porque nos encontramos en unos días muy importantes para el devenir de nosotros los panameños. Hay que tener la visión de un estadista y empinarse por encima de los compromisos políticos dentro de su partido y de sus copartidarios y levantar la mirada hacia el futuro de este país. AB: Cuando se suspenden las garantías, el 11 de junio me secuestró la gente de Noriega llegando a la Cámara, un jueves a las once de la mañana. Iba con un amigo Carlos Henríquez y nos interceptaron unos miembros del G-2 y nos llevaron a la policía de Balboa, que estaba donde está ahora el monumento a Arnulfo Arias. Allí tuvimos detenidos, amenazados; no nos golpearon, pero si violaron nuestros derechos, nos desnudaron, nos metieron en la cárcel, nos dijeron que nos iban a matar, que nos iban a hacer muchas cosas, nos cubrieron con unos sacos de henequén. Tuvimos como hasta las dos o tres de la tarde porque hubo llamadas, presiones, como la detención se produjo durante el día. Hubo llamadas nacionales e internacionales para pedir la libertad y la seguridad personal. Porque el problema allí no era que estábamos presos, sino que nos habían detenido sin ninguna orden de detención, gente de Noriega vestidos de civiles, que pudieron secuestrarnos. Estaban frescos los acontecimientos en los que se vio involucrado el Doctor Mauro Zuñiga, al que la llamada F-8 había tratado de secuestrarlo, y lo anteriormente ocurrido con Spadafora. Yo salí al exilio con Gilbert Mallol, José Preto, Edy Vallarino, y con Roberto Brenes. Desde la Nunciatura se pidió el salvoconducto para salir exiliados hacia Venezuela, donde nos recibía el gobierno de Herrera Campins. Salimos un 28 de septiembre, luego de estar dos meses residiendo en la Nunciatura. Teníamos un cargo de levantamiento con armas, que era falso, pero bajo esa excusa iríamos a parar a la cárcel y de ahí cualquier cosa. No podíamos salir y decidimos acogernos al exilio, y de ahí no regresé a Panamá hasta cuando hubo la amnistía de Eric Arturo Delvalle en enero de 1988.
Vamos a decir que en un momento dado esa acción nos liberó de la Dictadura, así como se invadió Francia durante la Segunda Guerra Mundial y se liberó Francia, los aliados pidieron esa acción para liberar un país y no se pidió para acabar con los franceses. Yo siento que en estas circunstancias Panamá fue liberada de una opresión interna que estuvo armada con el concepto de la defensa del canal. Y siempre se lo dijimos, Ustedes crearon los gobiernos militares para defender el Canal, anteriormente lo habían hecho para defenderse de los grupos comunistas dirigidos por el Ché Guevara, y crearon gobiernos militares en la región, gobiernos militares de derecha, después se cambiaron pero ustedes fueron los que los crearon, esa fue la política de 1960 y 1970. Pueda ser que uno no entienda los detalles de cómo se dio, pero ellos fueron los responsables de Noriega, lo que pasa es que Noriega se les convirtió en el niño malo, en el que se portaba mal y no les hacía caso, pero ellos lo tenían para todo. Y eso fue lo que le dijimos. Aquí se agotaron todas las instancias de negociación para encontrar una salida, pero había demasiados compromisos: la droga, que era uno de los problemas más graves que estaban alrededor de la dictadura, y creo que eso fue lo que los convenció, por un lado, y por el otro se acercaba la fecha de la entrega del Canal y ellos le tenían temor a que Noriega tomara posesión del Canal. Para mí esa era una circunstancia a la que ellos se tenían que adelantar. Bueno que en el camino nos ayudó a los panameños a liberarnos, sí, pero fue porque confluyeron. AB: Nosotros no somos un grupo formal, somos muchos ciudadanos que pensamos de esta manera, con los temas de los valores, el judicial y el tema de la solidaridad con la responsabilidad social del ciudadano, no solo la empresarial sino la ciudadana, en la cual tienes que ser solidario con este problema porque revierte en mayor pobreza, mayor insatisfacción, mayores niveles de inseguridad en el país, esto nos va a pegar a todo. AB: Yo siento que ellos hacen anuncio, pero todavía no ha calado en la comunidad que estén decididos a actuar con la voluntad política que esto requiere. El presidente puede tomar acciones más directas puede exigir a su contralor mayor dinamismo. Cuando Chinchorro Carles era Contralor de la República se sentía una Contraloría que ejercía verdadera fiscalización sobre el gasto público. Inclusive limitaba y restringía a los propios ministros y a la presidencia en gastos excesivos; creo que el presidente tiene que dar ejemplos más directos de que él no va a depender de los compromisos políticos para que las cosas en este país se den como se deben dar.