El mexicano Andrés Guardado dijo ayer que le quedó un mal sabor de boca con la decisión arbitral sobre el primer gol de Argentina, aunque lo eximió de la responsabilidad de la derrota por 3-0 en los octavos de final en el Mundial 2010.
"Suena a justificación lo del árbitro, pero cuando es tan evidente, te queda un mal sabor de boca", afirmó Guardado.