El Espanyol se proclamó campeón de la Copa Cataluña tras ganar al Barcelona por 2-1 y prolongó el maleficio de Guardiola con esta competición, la única que aún no ha ganado como técnico azulgrana.
Dos goles de Verdú sentenciaron al Barça y certificaron la victoria de los de Pochettino. El conjunto azulgrana salió con una mezcla de canteranos y jugadores menos habituales pero con un equipo competitivo con Adriano o Maxwell en defensa y jugadores como Keita, Jeffren, Mascherano o Bojan.
Los hombres de Pochettino se adelantaron en el marcador a los 21 minutos de juego por medio de Verdú y el propio centrocampista “perico” sentenció dos minutos más tarde.