Las cámaras de televisión y fotográficas ya estaban colocadas. Los periodistas encendían sus micrófonos, grabadoras o sacaban su libreta de apuntes y su bolígrafo. Todos se encontraban acomodados en el pasillo del estadio Rommel Fernández, esperando solamente la llegada de Amílcar Henríquez, el escogido para comparecer ante los medios.
El futbolista del DIM (Deportivo Independiente Medellín) de Colombia, completaba ayer su primer entrenamiento, tras su no convocatoria para los dos últimos partidos de la selección de Panamá en la Hexagonal final de Concacaf -ante Jamaica y Honduras-, la cual causó mucha polémica.
Pasados algunos minutos, Amílcar salía del camerino. Llegó hasta donde estaban los medios, con rostro de confusión, y dijo: “Hoy no me toca prensa... ya había avisado (al cuerpo de prensa de la Federación Panameña de Fútbol)”. Y, sin dar más explicaciones, el mediocampista se retiró del lugar.
Este medio alcanzó a escuchar cuando el futbolista, aparentemente afanado, le comentaba a un miembro de prensa de la Federación Panameña de Fútbol que: “No (me toca hablar)... tengo que ir a mi casa”, fue, parafraseado, su mensaje.
La situación causó cierta incomodidad en los comunicadores presentes, al no tener una explicación clara del porqué Henríquez no se había detenido a comparecer.
Sin embargo, se espera que hoy el otrora centrocampista del Árabe Unido de Colón brinde declaraciones a los medios.
Por otra parte, Rolando Blackburn, otro de los legionarios que llegó la noche del miércoles al país, no se pudo incorporar ayer a los entrenamientos del combinado nacional, debido a que se encontraba tramitando su visa.