Robert Guerrero se declaró culpable de conducta desordenada, durante su cita en la Corte Suprema de Nueva York.
Su encuentro con la justicia se dio luego del arresto del pasado 28 de marzo, cuando portaba un arma de fuego al llegar al aeropuerto John F. Kennedy.
La declaración fue considerada un cargo que no se puede clasificar como crimen, por lo que fue condenado a cumplir con 50 horas de servicio comunitario, que pagará en California, y con una multa de 250 dólares, de acuerdo a univision.com.