Guerrilleros izquierdistas dinamitaron el oleoducto Caño Limón-Coveñas, el segundo más importante de Colombia para la exportación de petróleo, horas después de que la tubería reanudó el bombeo tras reparaciones, informó la firma estatal Ecopetrol.
Las reparaciones de la tubería de 780 kilómetros de longitud y que transporta a diario 105.000 barriles de crudo, culminaron ayer a las 01.55 hora local (0655 GMT), pero a las 05.35 hora local (1035 GMT) se registró un nuevo ataque, que obligó a suspender el bombeo.
Los técnicos e ingenieros lograron reparar una ruptura provocada el 23 de julio por rebeldes izquierdistas 51 kilómetros al oeste de los campos de producción operados por la firma estadounidense Occidental Petroleum Corp., después de superar problemas de seguridad.