El servicio colombiano de inteligencia frustró la semana pasada un plan de la guerrilla para matar al director de la Policía, general Rosso Serrano, quien iba a ser atacado por francotiradores en la localidad de Calarcá (centro-oeste), aseguró ayer el tele informativo RCN, citando fuentes oficiales.
De acuerdo con el informe, rebeldes del minúsculo grupo Jorge Eliécer Gaitán (JEGA, marxista) planeaban atentar contra Serrano cuando éste visitara Calarcá para saludar a viejos amigos que resultaron afectados por el terremoto que e5 de enero devastó la zona cafetalera de Colombia.
Según RCN Serrano, que comandó la policía en Calarcá hace varios años, fue alertado por los detectives, por lo que declinó ir a la localidad y prefirió quedarse en la cercana ciudad de Armenia, también afectada por el sismo, acompañando al presidente colombiano, Andrés Pastrana, quien dirigió la operación de ayuda a los damnificados.
Los francotiradores del JEGA, que se habían distribuido por varias calles en ruinas de Calarcá, no fueron capturados, siempre según el teleinformativo.
La zona a desmilitarizar que negocian en secreto en Venezuela los delegados del Gobierno de Colombia y la guerrilla Ejército de Liberación Nacional (ELN) colindará con la frontera venezolana, informó ayer la prensa de Caracas.
La zona despejada de soldados serviría, en un primer momento, para celebrar una Convención Nacional del ELN y estaría situada, probablemente, en el departamento Norte de Santander, destaca el diario "El Nacional" de Caracas.
Representantes del Gobierno y del ELN dialogan en Venezuela, en un lugar desconocido y en medio de un hermetismo total, un acuerdo que les permita emprender negociaciones de paz parecidas a las abiertas aunque estancadas entre el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
El ex general Alberto Müller, comisionado por el Gobierno venezolano como observador del proceso de paz colombiano, dijo ayer que no tiene información sobre el desarrollo de las conversaciones.
"No tenemos ningún papel diferente a facilitar el territorio para que ambas partes dialoguen", declaró Müller, que evadió todas las preguntas sobre el lugar y duración de las reuniones.
La opinión más generalizada entre los informadores venezolanos sitúa la sede de las conversaciones en un recinto militar, no necesariamente en Caracas, y se presume que no se dispondrá de noticias hasta que terminen y los participantes ofrezcan una rueda de prensa.
Müller calificó de "especulaciones" todo lo que se diga de la ronda negociadora diferente a lo que expresaron las partes antes de encerrase a dialogar.
El Gobierno colombiano está representado en las reuniones por el alto comisionado de Paz, Víctor Ricardo, mientras que los guerrilleros tienen como portavoz al "segundo hombre" del ELN, Antonio García, así como al "comandante" Milton Hernández y a Pablo Beltrán, jefe de relaciones públicas internacionales de esa guerrilla.
El ex teniente coronel Francisco Arias, gobernador del fronterizo estado Zulia y uno de los venezolanos que más contactos ha tenido con el ELN, se limitó a pedir que los guerrilleros colombianos acaben definitivamente con sus incursiones en territorio venezolano.
"Ya que les estamos prestando la casa para negociar, sería deseable que nos mantuviesen al margen del conflicto", dijo Arias, que ha sido uno de los "facilitadores" de la actual fase de diálogo.
Arias es considerado como uno de los principales "enlaces" entre el ELN y el Gobierno venezolano, aunque aclaró que está al margen del actual proceso porque las decisiones que deban tomarse competen a la Cancillería o al Presidente.