LA VELOCISTA mexicana Ana Gabriela Guevara cerró 2004 recordándose ilusionada con el oro olímpico que no llegó en Atenas, a pesar de haberse preparado durante años, sorteando dificultades económicas y hasta cierta discriminación de género, en un país acostumbrado a los atletas masculinos.
"Llegaré muy fuerte este año para refrendar mi título de campeona", en el Mundial de Helsinki, dijo la corredora.
El 5 de mayo fue ingresado en una clínica neuropsiquiátrica en Ituzaingó (periferia noroeste bonaerense) y puesto bajo tutela del juez de familia Norberto García Vedia, y fuera de control por el síndrome de abstinencia, con la obsesión de regresar a La Habana, debió ser sedado y amordazado.
Con todo, Maradona comenzó a superar el duro trance y en agosto se reunió con el presidente Néstor Kirchner, tras asegurar que no era "ningún tarado, loco o inhabilitado" y que "tengo los años y el poder para decidir qué hacer con mi vida, no maté a nadie y estoy perdiendo por nocaut".
Luego de ejercer una fuerte presión mediática sobre el juez García Vedia, recibió la autorización para continuar su tratamiento en el Centro de Salud Mental de La Habana, bajo estrictas y rigurosas condiciones.