El Barcelona ganó ayer con autoridad (2-5) a un débil Sporting de Lisboa y se aseguró el primer puesto del Grupo C de la Liga de Campeones, en un encuentro con muchos goles dominado por los hombres de Guardiola.
El encuentro arrancó en frío, con ambos equipos estudiándose, aunque con un Barça con más posesión del balón, que lo hizo circular de banda a banda sin demasiada profundidad.
Los azulgranas no conseguían penetrar la tupida defensa de "los leones" hasta que Lionel Messi tomó las riendas del partido, primero con una falta que provocó al borde área, ejecutada por Xavi al larguero, y luego con una genial internada en la que sirvió a Henry para que marcase el primer tanto del encuentro.
Messi era un auténtico dolor de cabeza para los lisboetas, que apenas pudieron reaccionar al gol, ya que a renglón seguido, en un barullo tras un córner botado por el Barça, el central Piqué metió la pierna para anotar el segundo tanto con la ayuda del sportinguista Polga.
El Barça se veía muy superior a su adversario, que tuvo una actuación muy pobre, y se dedicó a mover el balón sin prisas para hacer tiempo hasta el final del primer período.
En el segundo tiempo, el genial Messi se quedó solo ante Rui Patricio y no perdonó.
"La pulga" ya tenía su premio y dejó al conjunto luso en estado de "shock", mostrando una alarmante falta de juego y ganas.
En el ecuador del segundo acto, el partido entró en una fase loca, durante la cual el Sporting despertó y anotó dos goles en tres minutos, Liedson y Veloso anotaron 2- 3
Luego un autogol y un penal transformado por Bojan pusieron el (2-5).