El béisbol profesional ya tiene a dos nuevos miembros del Salón de la Fama con el ex jugador de hierro Cal Ripken Jr. y el ex toletero Tony Gwynn que lograron ayer de forma mayoritaria los votos que necesitaban para estar junto a los grandes de todos los tiempos.
No hubo sorpresas, se cumplieron todos los pronósticos, incluido el del castigo al toletero Mark McGwire, quien en su primera entrada en la lista de votación, se quedó lejos de conseguir los necesarios para entrar al Salón de la Fama, por culpa de las sospechas de haber consumido sustancias prohibidas durante su carrera.
McGwire se quedó bastante corto en su primer intento por ingresar al Salón de la Fama al recibir apenas el 23,5 por ciento de los votos, que reflejaron el convencimiento por parte de los periodistas de que estuvo involucrado en toda la etapa negra del dopaje dentro del béisbol profesional.
Boykins anotó 26 puntos y Camby aportó 19 tantos, 15 rebotes y siete tapones para que los Nuggets rompiesen una racha de cinco derrotas consecutivas.