La extenista checa Martina Navratilova y el jugador de la NBA Jason Collins pidieron ayer en la ONU al Comité Olímpico Internacional (COI) y a la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) que no tengan en cuenta a países con gobiernos homófobos al elegir la sede de sus torneos deportivos.
"¿El COI y la Fifa quieren asociarse con países que oprimen abiertamente a su propio pueblo? Deberían asociarse con gobiernos que defienden sus mismos ideales, que celebran el deporte y permiten a los atletas ser quienes son", dijo Collins en un acto en la ONU.