Haití, inmerso en un delicado proceso político que culminará con los comicios de noviembre y diciembre, espera cumplir con un proceso democrático, justo y transparente, en un clima de seguridad y sin aplazamientos, aseguró ayer su presidente, René Preval.
A las puertas de la aprobación de la normativa electoral que deberá regir el proceso para elegir el nuevo parlamento bajo un consejo electoral provisional acordado con la oposición, Preval destacó que lo importante es el éxito de un proceso de importancia vital para el futuro de la nación.
"El problema básico no es cuántos senadores serán elegidos, o como serán las papeletas electorales, sino qué condiciones deben permitir unas elecciones justas, libres, democráticas y transparentes, con el necesario clima de seguridad", expresó Preval en rueda de prensa en Puerto España, donde asiste a una Conferencia de jefes de Gobierno de la Comunidad del Caribe (Caricom).
"Estas elecciones son vitales para la vida constitucional de Haití (...) para su futuro: necesitamos instituciones fuertes", destacó Preval.
A pesar de que reconoció que todavía no se han decidido plenamente las condiciones del proceso, Preval no quiso considerar la posibilidad de que las elecciones tuvieran que aplazarse, ya que, insistió, constitucionalmente el Parlamento deberá asumir el segundo domingo de enero.
Preval también informó que una delegación de la Caricom, a la que ha sido acogida Haití como miembro de pleno derecho, visitará Haití en los próximos días para hacer una evaluación de la situación electoral y la posible asistencia del grupo regional a estos comicios de noviembre y diciembre.
Preval declaró disuelto el Parlamento el pasado enero, en base a una normativa de 1995 que establecía que el legislativo debía ser renovado en enero de este año.
Tras varias semanas de fuerte confrontación política, el presidente y cinco partidos de la oposición llegaron en marzo a un acuerdo para culminar la larga crisis política haitiana y sentar las bases de las elecciones.